Libera tu espacio

Está comprobado que lo que nos rodea influye directamente en nuestra manera de sentir. Normalmente pecamos de almacenar cosas inservibles por aquel por si acaso y al final acumulamos multitud de cosas que no volvemos a utilizar.

Yo te propongo una actividad muy sencilla que te ayudará a deshacerte de todo aquello que no uses sin que te suponga un trauma.

Aprovecha los cambios de temporada de vestuario y coge dos bolsas grandes, una para donar la ropa que esté en buenas condiciones y otra para tirar al contenedor apropiado lo esté muy viejo o estropeado. Piensa en lo que te has puesto en esos meses, si hace más de dos años que no usas algo, ponlo en la bolsa de donar o en la de tirar. Sin miedo. No pienses en “a ver si adelgazo”, “quizá se vuelva a llevar”… etc etc. Haz una lista con lo que consideres imprescindible en tu fondo de armario y a partir de ahí lo que no uses en dos años, a una de las bolsas.  Así verás que realmente no necesitas tanta ropa y puedes hacer limpieza de vestuario y revisar si hace falta comprar algo.

Esta misma actividad, se puede extrapolar a otros ámbitos, como menajes de cocina y demás objetos tipo recuerdo que vamos almacenando.

Así se aprende a valorar lo que compramos. Buscamos cosas de más calidad y solemos cuidarlo y usarlo. Tenemos que ser conscientes de que los objetos nos ayudan y nos sirven para algo, debemos obtenerlos con ese fin, no por comprar y almacenar sin sentido. Seamos coherentes con nosotros mismos y cuidemos la naturaleza que nos rodea. Mejorará nuestra psique y nuestra manera de relacionarnos con el entorno y las personas.

Libera tu espacio, conseguirás centrarte mejor en lo que te gusta y te sentirás más relajado.

¿Diseño al alcance de todos? si.

Quien observa, conoce.

Con un poco de experiencia y buen ojo, se sabe qué es lo que puede gustar a un cliente. Seleccionar colores y materiales, tendencias actuales y algún elemento sorpresa y tachan, todo encaja. Y más si empiezas una decoración desde cero o tenemos ese presupuesto concreto para gastar.

Pero lo más difícil es diseñar y no tener ni un duro, ¿verdad?. Ya sé que está muy de moda el DIY pero también sé que las pinturas decorativas no son baratas, los materiales no los regalan y que se necesita TIEMPO, mucho tiempo. Y yo me refiero a cuando no hay un duro de verdad. ¿Hay que renunciar al diseño entonces? Pues yo te digo más que nunca que NO. Con un buen trabajo planificado y muchas horas de ideas y pensar, se pueden conseguir cosas maravillosas que jamás imaginaste.

No renuncies a algo sin haberlo intentado primero. No pierdas la ilusión.

Origen

La tierra, las piedras, están aquí antes de nosotros y lo estarán mucho después. Siempre pienso en las piedras y en la tierra cuando pienso en guerras y demás circunstancias que nos separan… Nosotros empeñados en trazar líneas divisorias que no existen, en pelear por algo que no nos pertenece y que nos sobrevivirá, igual que a los hijos de nuestros hijos.

Y qué belleza esconde en su silenciosa quietud, nos la muestra y nosotros ni siquiera nos paramos a mirar, cuando ahí está el origen de todas las cosas.

Básate en el principio de todo, busca en lo sencillo y lo primario y de seguro que acertarás. Son como las versiones en música, siempre es mejor la original.

La primera idea es la que suele ser mejor. Escucha a tu intuición y a por todas.

¿Tienes una idea? Si quieres te ayudo a hacerla realidad.